Nayru's New York Diaries
Day 4:
El cuarto día nos levantamos y fuimos directamente al metro. Destino: South Ferry. Allí subimos al ferry gratuito a Staten Island. Era un barco enorme, no tuvimos problemas de sitio, y nos colocamos junto a una ventana del lado derecho de la parte de abajo para hacer fotos a la estatua de la libertad. Cuando llegamos al destino, bajamos y volvimos a subir inmediatamente, para volver a Manhattan y comenzar nuestra visita al distrito financiero.
Fotos desde el Ferry
No conseguimos encajar en la planificación del viaje la visita a la propia estatua. Quedó anotado en la lista de cosas pendientes.
En nuestra ruta hacia Wall Street, la primera parada obligatoria era el Charging Bull, el famoso toro de bronce. Antes, la gente se hacía fotos tocándole sus partes, porque se decía que daba buena suerte en las finanzas; pero ahora está vallado y vigilado por policías. Había un poco de cola, así que esperamos un rato para poder hacernos una foto con él (quien dice una dice varias jejeje).


A continuación, nos dirigimos a la zona cero, había vallas y no se veía nada. Unos policías nos preguntaron si teníamos entrada... La verdad es que no. Como había poca gente, estaban repartiéndolas allí y los policías nos indicaron dónde; o sea que pudimos pasar (y es gratis). Me alegro, porque nos habríamos perdido algo importante por no entrar en la web y reservar con antelación.
Se ve en la foto anterior la previsión de colas que se pueden formar. Me alegro mucho de haber ido en una época en la que no había demasiada gente en ningún sitio. Me da la sensación de que en otro caso sólo nos habría dado tiempo a hacer la mitad de las cosas.
Donde antes estaban las torres hay ahora unas piscinas. Yo no tenía ni idea y me sorprendió su belleza. Nos tomamos un rato para recordar aquel terrible día. Me parece bien lo de las piscinas, son sencillas y bonitas, y dejan ver un gran hueco.
En los bordes están grabados los nombres de las víctimas.
El museo estaba aún en construcción así que no pudimos pasar. Localizamos el árbol superviviente, nos hicimos unas fotos y continuamos. Próxima parada: el puente de Brooklyn.
He de reconocer que el acceso al puente estaba en obras y nos perdimos un poco, pero al final lo encontramos.
Sueño con este puente. La verdad es que en su momento dudamos si cruzarlo a pie, ya que se tarda un rato y tal, pero entre vistas y fotos ni nos enteramos. Merece mucho la pena. Quiero volver y cruzarlo a distintas horas, con distintos niveles de luz. Anotado en la lista de cosas pendientes.

Había bastante gente caminando, corriendo y en bici, a veces para hacer una foto había que armarse de paciencia ;) Tras cruzar el puente, fuimos a una pequeña playa para contemplar el skyline.
El cuarto día nos levantamos y fuimos directamente al metro. Destino: South Ferry. Allí subimos al ferry gratuito a Staten Island. Era un barco enorme, no tuvimos problemas de sitio, y nos colocamos junto a una ventana del lado derecho de la parte de abajo para hacer fotos a la estatua de la libertad. Cuando llegamos al destino, bajamos y volvimos a subir inmediatamente, para volver a Manhattan y comenzar nuestra visita al distrito financiero.
Fotos desde el Ferry







No conseguimos encajar en la planificación del viaje la visita a la propia estatua. Quedó anotado en la lista de cosas pendientes.
En nuestra ruta hacia Wall Street, la primera parada obligatoria era el Charging Bull, el famoso toro de bronce. Antes, la gente se hacía fotos tocándole sus partes, porque se decía que daba buena suerte en las finanzas; pero ahora está vallado y vigilado por policías. Había un poco de cola, así que esperamos un rato para poder hacernos una foto con él (quien dice una dice varias jejeje).






Trinity Church, bonita iglesia con... ¿bar?



A continuación, nos dirigimos a la zona cero, había vallas y no se veía nada. Unos policías nos preguntaron si teníamos entrada... La verdad es que no. Como había poca gente, estaban repartiéndolas allí y los policías nos indicaron dónde; o sea que pudimos pasar (y es gratis). Me alegro, porque nos habríamos perdido algo importante por no entrar en la web y reservar con antelación.

Se ve en la foto anterior la previsión de colas que se pueden formar. Me alegro mucho de haber ido en una época en la que no había demasiada gente en ningún sitio. Me da la sensación de que en otro caso sólo nos habría dado tiempo a hacer la mitad de las cosas.
Donde antes estaban las torres hay ahora unas piscinas. Yo no tenía ni idea y me sorprendió su belleza. Nos tomamos un rato para recordar aquel terrible día. Me parece bien lo de las piscinas, son sencillas y bonitas, y dejan ver un gran hueco.

En los bordes están grabados los nombres de las víctimas.



El museo estaba aún en construcción así que no pudimos pasar. Localizamos el árbol superviviente, nos hicimos unas fotos y continuamos. Próxima parada: el puente de Brooklyn.





He de reconocer que el acceso al puente estaba en obras y nos perdimos un poco, pero al final lo encontramos.
Sueño con este puente. La verdad es que en su momento dudamos si cruzarlo a pie, ya que se tarda un rato y tal, pero entre vistas y fotos ni nos enteramos. Merece mucho la pena. Quiero volver y cruzarlo a distintas horas, con distintos niveles de luz. Anotado en la lista de cosas pendientes.









Había bastante gente caminando, corriendo y en bici, a veces para hacer una foto había que armarse de paciencia ;) Tras cruzar el puente, fuimos a una pequeña playa para contemplar el skyline.



En algún momento entre todas estas visitas comimos en un Burguer King (con wifi!) y tuvimos nuestro primer contacto con un Century21, que es una cadena de outlets donde puedes encontrar auténticos chollos. Estaba a rebosar, pero compramos un vestido de Calvin Klein a buen precio ;) Más adelante en el viaje iríamos a otro century21 más tranquilo.
Encontrar el metro de vuelta en Brooklyn fue una pequeña odisea, pero con ayuda de la gente lo conseguimos. Ya era de noche cuando llegamos a nuestro km 0: Times Square. ¡Qué lugar más tranquilo y poco concurrido! No, en serio, para mí es el paraíso!!! :D Siempre es de día, siempre hay algo que ver.



Después de cenar encontramos las gradas rojas vacías por una protesta de Occupy Wall Street.

¡Buenas noches Nueva York! Mañana hay que madrugar para ir a... ¡Washington! Quizás la visita más agridulce... Averías y decepciones coming soon! (no fue para tanto :p)
No hay comentarios:
Publicar un comentario